De dónde sale el agua del aire acondicionado
Un aire acondicionado no fabrica agua: la saca del aire de tu casa. En modo frío, la batería de la unidad interior (el serpentín de aletas que ves al levantar la tapa) está mucho más fría que el aire de la habitación. Cuando el aire húmedo la atraviesa, el vapor de agua se condensa sobre las aletas, igual que se empaña un vaso de agua fría en verano. Esas gotas resbalan hasta una bandeja que hay debajo de la batería, y de la bandeja salen por el tubo de desagüe.
La cantidad depende de la humedad del aire, de la temperatura y de la potencia del equipo. Para hacerse una idea del orden de magnitud: la ficha de un split doméstico de 2,7 kW de frío indica una capacidad de deshumidificación de hasta 0,8 litros por hora [3]. Eso es un máximo de ficha, no lo que hace siempre, pero significa que en una tarde húmeda de ocho horas un solo equipo puede llegar a sacar unos 6 litros de agua. Si ese agua no tiene por dónde salir, acaba en tu pared.
En modo calor ocurre lo contrario: la unidad que se enfría es la exterior, que condensa la humedad del aire de la calle. Por eso en invierno es normal ver agua debajo de la máquina de fuera, y en días fríos incluso algo de vapor durante los ciclos de desescarche [4]. Lo explicamos más abajo con detalle.







