La temperatura: la variable que más afecta a tu factura
De todos los ajustes de tu aire acondicionado, ninguno tiene más impacto en el consumo que la temperatura de setpoint. Cambiar de 21 °C a 24 °C en verano puede reducir tu factura de aire un 30-40 %. Cambiar de 22 °C a 20 °C en invierno puede ahorrarte el mismo porcentaje. Y todo sin perder confort real, sólo aplicando bien lo que las normativas, los estudios médicos y los fabricantes recomiendan desde hace años.
El problema es que la mayoría de usuarios marca temperaturas "emocionales" en lugar de racionales. Llegan acalorados de la calle a 35 °C y bajan el setpoint a 18 °C para sentir el shock térmico. Llegan friolentos a casa en invierno y suben a 24 °C para sentir un calorcito extra. En ambos casos están duplicando la factura sin obtener más confort, sólo más choque térmico (que además es malo para la salud).
